Ya hace mucho tiempo escribía un post comentando que uno de los problemas que me encontraba con algunos clientes son aquellos que te dicen:
- La web me la ha hecho mi primo…
- Mi cuñao que sabe esto…
- Mi primo me lleva las campañas de Adwords…
Ahora la cosa ha cambiado, al menos un poco. Posiblemente debido a la crisis muchos nos estamos apretando el cinturón. Lo primero que hacemos cuando estamos interesados en un servicio, imaginemos que hablo de PPC, SEO,… es buscar un proveedor, pedir presupuesto y… leer unos blogs, ebooks o manuales y hacerlo nosotros mismos.
Gran error!
A la larga todos sabemos lo que sucede e incluso los Juan Palomo lo saben, se acaba volviendo a pedir presupuestos al proveedor para que haga el trabajo y entonces nos encontramos que la situación no era igual a como estaba en el inicio. Normalmente ahora está peor, porque se ha “tocado” como no se debe, por lo que en lugar de empezar de cero, se empieza de negativo.
Cuántos de nosotros hemos hecho reformas en nuestro piso?
Cuántos de nosotros lo hemos hecho nosotros mismos?
Lo mejor para un negocio es que cada uno se dedique a lo que sabe, ya que si sumamos la horas invertidas en “aprender” ciertas partes de un trabajo, más el dinero que gastamos haciendo las cosas a nuestra manera, más el dinero que cuesta solucionar el marrón creado, resulta que dedicándose cada uno a lo suyo hubiese resultado muy rentable.
Por lo que veo, lo que antes nos hacían primos o cuñados, ahora nos lo hacemos nosotros mismos, pero tanto antes como ahora, ninguna de las dos opciones son correctas.
