Diferencia entre el porcentaje de salida frente a porcentaje de rebote

¿Te has preguntado alguna vez qué diferencia hay entre el porcentaje de salida frente a porcentaje de rebote? Si has trabajado o trabajas con herramientas de analítica web como Analytics, habrás oído hablar de los dos términos y posiblemente su definición te haya llegado a confundir. A continuación, explicaremos la diferencia principal entre los dos y cómo mejorarlos.

¿Qué es el porcentaje de salida?

La tasa de salida es el porcentaje de usuarios que han abandonado una página, pero que han visitado otra anteriormente. Se calcula tomando la cantidad de visitantes que salen de un sitio web (que previamente hayan visitado otra página de la misma web), dividido por la cantidad total de visitas. De la tasa de salida deberíamos aprender que mediante la mejora de esta métrica, vamos a mejorar también nuestra tasa de rebote. Nuestro objetivo tendría que ser que nuestros clientes siguieran moviéndose por nuestro embudo hacia la conversión.

¿Cómo conseguir que nuestros usuarios se dirijan hacia la conversión?. Bueno existen varias estrategias, como hacer la página lo más relevante posible para el visitante. Por ejemplo, si el visitante viene de un anuncio de PPC, asegúrate de que el contenido de tu página de destino esté relacionado con la palabra clave y el anuncio de PPC. Por otro lado, también puedes analizar desde qué dispositivo provienen tus usuarios, asegúrate de que tienes tu sitio web optimizado para móviles y tabletas, etc.

¿Qué es el porcentaje de rebote?

Por otro lado, el porcentaje de rebote se calcula a partir de todos los usuarios que han visitado su sitio web, pero que no han interactuado con tu página y que han abandonado tu site desde la misma página de visita. A modo de ejemplo, podría ser alguien que ha hecho clic en un anuncio de PPC y una vez en la página de destino, ha decidido regresarse al buscador.

En cuanto a cómo Google Analytics calcula el porcentaje de rebote, este se basa en la sesión de un usuario. De manera predeterminada, Google Analytics tiene configurado que cada sesión dura 30 minutos. Por lo tanto, dependiendo del propósito de tu página de destino, puede que te interese reajustar la cantidad de minutos por sesión. Por ejemplo, si quisieras medir el rendimiento de tu blog, al no necesitar que tus visitantes interactúen con tu página, la tasa de rebote no te estaría dando información correcta. En estos casos, se recomienda ajustar el tiempo de la sesión o crear eventos para medir la interacción de los usuarios con tu contenido.

Si el propósito de tu página de destino es que el usuario realice una acción específica, como la compra o rellenando un formulario, y el porcentaje de rebote es elevado, entonces tendrías que empezar a preocuparte y analizar tu página… Pero, ¿Qué es un porcentaje elevado? Pues, la cantidad exacta es imposible de dar. Existen un listado de factores larguísimo que afectan a nuestra tasa de rebote, como podrían ser, la velocidad de carga de la página, la usabilidad o la cantidad de los productos que mostramos. A modo de ejemplo, se dice que el promedio de la tasa de rebote del comercio electrónico es del 14%. Esta cantidad aumenta si se trata de un  comercio electrónico pequeño hasta un 34%. Por otra parte, si se trata de un gran eCommerce el porcentaje se reduce hasta rondar los  9%.

¿Qué más podemos hacer? Podríamos también realizar pruebas A / B y tratar de cambiar de color, contenido, ofertas …. Realizando este tipo de tests podremos averiguar lo que convierte mejor y aumentar el tiempo de visita por páginas vistas y  esperemos que también la tasa de conversión de tu sitio web.

Cómo mejorar el porcentaje de salida y rebote.

Así como hemos dicho anteriormente, si fijamos nuestros esfuerzos en mejorar la tasa de salida, mejoraremos también la tasa de conversión. Aquí un listado resumen de los factores a tener en cuenta:

  • La relevancia de la página de destino. Asegúrate de que su contenido está relacionado y va acorde con lo que el usuario espera encontrar.Claridad y definiciones ricas en información útil es lo que funciona mejor. Contra mejor informemos al usuario, menos incertidumbre habrá.
  • Page Speed. Asegúrate de que el tiempo de carga es lo más rápido posible y que no hay dificultades para ver tu contenido en cualquier dispositivo (móvil, tablet, ordenador, ordenadores portátiles…)
  • Usabilidad. Cuida tu página y la forma en la que muestras tu contenido. Una página tiene que ser intuitiva y debe facilitar la navegación al usuario. Tiene que tener una estructura lógica.
  • Realizar test A/B. Realiza test, cambia las llamadas a la acción, ofertas, colores, contenido…!

Como puedes adivinar, estos son sólo unos pocos consejos pero hay mucho trabajo de optimización detrás de cada uno de ellos. Siempre encontraremos cosas a mejorar. Sigue analizando, realizando test, optimizando.

 

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